Lectores 27 y 28 de junio de 2026



Sábado 27 de junio

Primera lectura y salmo: Rosi Bravo Flores 
Segunda lectura: Mª Jesús Martín Ramos 
Oraciones de los fieles: Toñi Salas Benítez 

Domingo 28 de junio

Primera lectura y salmo: Emiliana Arias Martín 
Segunda lectura: Paqui Martín Sánchez 
Oraciones de los fieles: Inmaculada Martín López



Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Reyes 4, 8-11. 14-16a


Pasó Eliseo un día por Sunén. Vivía allí una mujer principal que le insistió en que se quedase a comer; y, desde entonces, se detenía allí a comer cada vez que pasaba.

Ella dijo a su marido:
«Estoy segura de que es un hombre santo de Dios el que viene siempre a vernos. Construyamos en la terraza una pequeña habitación y pongámosle arriba una cama, una mesa, una silla y una lámpara, para que cuando venga pueda retirarse».

Llegó el día en que Eliseo se acercó por allí y se retiró a la habitación de arriba, donde se acostó.

Entonces se preguntó Eliseo:
«¿Qué podemos hacer por ella?».

Respondió Guejazí, su criado:
«Por desgracia no tiene hijos y su marido es ya anciano».

Eliseo ordenó que la llamase. La llamó y ella se detuvo a la entrada.

Eliseo le dijo:
«El año próximo, por esta época, tú estarás abrazando un hijo».


Salmo

Salmo 88, 2-3. 16-17. 18-19 

R/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el Santo de Israel nuestro rey. R/.


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6, 3-4. 8-11


Hermanos:

Cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte.

Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.

Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque quien ha muerto, ha muerto al pecado de una vez para siempre; y quien vive, vive para Dios.

Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.


Oraciones de los fieles

- Para que la Iglesia sea más y mejor comunidad de justos y profetas en medio del mundo. Roguemos al Señor.

- Para que los gobernantes encuentren soluciones justas al problema de los marginados en nuestra sociedad. Roguemos al Señor.

- Para que nadie caiga en la tentación de despreciar a otro por su apariencia humilde. Roguemos al Señor.

- Para que sepamos acogernos unos a otros, pues es el mismo Cristo quien acoge y a quien acogemos. Roguemos al Señor.